Musa paradisíaca. Shakira y Gabo, dos voces universales. Lado B

Lado B de las doce canciones compuestas por Shakira que conversan con el universo narrativo de Gabriel García Márquez.

Musa paradisiaca
Diseño de ilustración: Julio Villadiego / Fundación Gabo
Por:
Centro Gabo

Gabriel García Márquez y Shakira son dos personalidades del Caribe colombiano cuyas obras han alcanzado, a través de los años, un carácter universal. Desde una misma región cultural y siguiendo un estilo propio que reivindica el territorio, los conocimientos ancestrales, la libertad del cuerpo y la diversidad, ambos artistas crearon un universo narrativo que trascendió su época y se ha instalado en la memoria y el imaginario popular de varias generaciones del mundo entero.

“Nada de lo que se diga o no se diga de Shakira podrá ya cambiar su rumbo de artista grande e imparable”, escribió García Márquez en 2001, dos años después de publicar un perfil de la cantante en la revista Cambio. Este año, esa trayectoria hacia la grandeza la llevó a crear Makondo Park, un recinto cultural inmersivo de 220.000 metros cuadrados al sur de Madrid en el que ofrecerá doce conciertos, un número que coincide con los doce cuentos peregrinos en los que García Márquez relató la vida de los migrantes latinoamericanos en Europa.   

En el marco de esta residencia musical y a pocos meses de cumplirse el centenario de Gabriel García Márquez, la Fundación Gabo ha propuesto el álbum Musa paradisíaca, un proyecto en el que se antologan doce canciones de Shakira que se relacionan con la vida, obra y legado de García Márquez. Esta es una iniciativa que busca evidenciar los fuertes vínculos que unen a la música y la literatura con la identidad y la memoria cultural del Caribe colombiano.

Compartimos contigo el Lado B de este álbum (puedes ver el Lado A aquí):

 

“Las de la intuición” (Fijación oral vol. 1, 2005)

Un mundo de mujeres intuitivas y con poderes premonitorios. En la obra de García Márquez son muchas las que poseen este don: Pilar Ternera, que sabe leer el porvenir en las cartas; Frau Frida, que vislumbra el futuro mediante la interpretación de los sueños, o Úrsula Iguarán, que adivina los peligros en torno a sus hijos con solo asomarse a las ollas donde hierve la leche.

 

“Hay amores” (El amor en los tiempos del cólera, 2007)

La canción que Shakira compuso para la adaptación cinematográfica de El amor en los tiempos del cólera es un bolero tan romántico como Florentino Ariza, el personaje de la novela de García Márquez que esperó cincuenta y un años, nueve meses y cuatro días para volver a enamorar a Fermina Daza. El río Magdalena, elemento fundamental en la trama del libro, encarna en la canción una pulsión erótica insaciable: “Ay, mi bien, como el río Magdalena que se funde en la arena del mar, quiero fundirme yo en ti”.

 

“Antes de las seis” (Sale el sol, 2010)

Dos relatos sobre mujeres cuyas soledades y desventuras del corazón alcanzan su clímax a las seis de la tarde. En la “La mujer que llegaba a las seis”, uno de los primeros cuentos escritos por García Márquez, se narra la historia de una prostituta que frecuenta un restaurante al atardecer y que un día, hastiada de los abusos de un cliente, comete un asesinato. La canción de Shakira se vale de la misma hora para plantear otro drama: el de una mujer cuya noche empieza prematuramente por la ausencia del ser amado.

 

“Mariposas” (Sale el sol, 2010)

Las mariposas como el símbolo de los amores difíciles y apasionados. Shakira habla de un “amor sobrenatural” en el que estos insectos alados, que se originan en los ombligos de los enamorados, colorean el cielo de abril. En Cien años de soledad, García Márquez cuenta la historia Mauricio Babilonia, un aprendiz de mecánico en los talleres de la compañía bananera al que persiguen las mariposas amarillas cada vez que se encuentra clandestinamente con Meme Buendía, la única mujer que pudo amar durante su vida.

 

“Cómo Dónde Cuándo” (Las mujeres ya no lloran, 2024)

Vivir el presente y aprovechar cada día como máxima existencial. “El tiempo se va volando cuando se pasa bien, no importa cómo, dónde y cuándo, lo que importa es con quién”, declara Shakira en el coro de su canción. A su manera, las parrandas de Aureliano Segundo en Cien años de soledad también perpetúan esta filosofía basada en el carpe diem: “Apártense vacas que la vida es corta”, grita el personaje en los mejores momentos de la fiesta.

 

“Shakira: BZRP Music Sessions, Vol. 53” (Las mujeres ya no lloran, 2024)

“Las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan”: un verso de Shakira que podría tener cabida en el universo literario de García Márquez, donde abundan personajes femeninos que llevan a cabo empresas exitosas en medio de contextos familiares difíciles. En Cien años de soledad, por ejemplo, a pesar de la guerra, los vicios y las aventuras descabelladas de los miembros masculinos de la familia Buendía, Úrsula Iguarán sostiene la economía doméstica con su negocio de animalitos de caramelo.